8 Consejos clave para conservar la piel tersa después de los 40

Uno de los grandes deseos de las mujeres al llegar a los 40 años es conservar la piel tersa. Aunque es inevitable que se generen signos prematuros de la edad, muchas saben que con algunos cuidados puede retardar este proceso para lucir jóvenes por más tiempo.

De hecho, en la actualidad hay disponibles un sinfín de productos y procedimientos estéticos que tienen como objetivo minimizar las arrugas. No obstante, la mayoría son demasiado costosos y necesitan complementarse con otros hábitos.

Por suerte, hay algunas pautas generales que todas pueden aplicar para mantener la belleza a pesar de los cambios de la edad. En esta oportunidad queremos compartir 8 interesantes recomendaciones para que las tengas en cuenta desde ahora. ¡Toma nota!

Los mejores consejos para conservar la piel tersa a los 40

A partir de los 40 años, se produce un descenso en la producción de las hormonas femeninas (estrógenos y progesterona). Este cambio brusco produce una serie de alteraciones en la mujer, entre las que se incluye el deterioro de la piel.

Si bien se suele pasar por alto, la segregación adecuada de estas hormonas es clave para mantener el tono muscular y la salud cutánea. Por eso, una vez se produce un desequilibrio por la edad, resulta más difícil conservar la piel tersa. De hecho, se reduce la producción de colágeno y los tejidos quedan más expuestos a sufrir agresiones por los rayos UV del sol y las toxinas. ¿Cómo evitar todo esto?

1. Incrementar el consumo de vitaminas C y E

 
Incorporar en la alimentación fuentes de vitaminas C y E es clave para conservar la piel tersa después de los 40. Aunque estos nutrientes deben consumirse desde la infancia, al llegar a esta etapa son determinantes para paliar el deterioro cutáneo.

  • La vitamina C tiene un efecto antioxidante que minimiza el impacto de los radicales libres sobre los tejidos. Asimismo, ayuda en la síntesis de colágeno y le proporciona firmeza y elasticidad al rostro.
  • Por su parte, la vitamina E es un protector natural contra los rayos ultravioleta y las toxinas. Su adecuada asimilación estimula el flujo sanguíneo y facilita la regeneración de los tejidos.

2. Tomar suplementos de isoflavonas

Los suplementos de isoflavonas, sobre todo los de soja, son un buen aliado para reducir el impacto de los cambios hormonales.

Dado que son hormonas vegetales protectoras, hidratan y revitalizan la epidermis, inclusive con más eficacia que la vitamina E.

3. Consumir abundante agua


En todas las etapas de la vida es esencial consumir agua para proteger la piel. No obstante, al llegar a los 40, resulta apropiado aumentar su consumo, en especial cuando no es tan regular.

Este líquido vital minimiza la deshidratación cutánea y ayuda a mantener la firmeza.

4. Aplicar una crema antiarrugas

En el mercado hay disponibles una gran cantidad de cremas y cosméticoscon componentes antiarrugas. Aunque no es necesario comprar la más costosa, sí se aconseja elegir alguna.

Así podremos darle una nutrición extra a las áreas delicadas de la piel.

5. Utilizar tónico facial

El uso de tónico facial ha sido subestimado durante muchos años. A pesar de esto, hoy se cataloga como uno de los productos imprescindibles para conservar la piel tersa y firme.

Gracias a sus componentes, aumenta la tonicidad de los tejidos y evita su debilitamiento.

6. Usar protector solar diario

Los cambios que sufre la piel a partir de los 40 hacen que el sol acelere su deterioro. Por eso, para prolongar su apariencia juvenil, es fundamental aplicarle protector solar FPS de 50 o más.

Todas las áreas expuestas deben quedar cubiertas; además, se debe usar tanto en verano como en invierno.

7. Hacer un peeling regular

El peeling es un tratamiento de limpieza y exfoliación intensivo que permite restaurar la piel cuando sufre agresiones. A través de distintos productos ácidos y astringentes ayuda a desintoxicar los tejidos y destapar los poros.

Su aplicación regular, que puede ser profesional o casera, limpia los residuos de sebo del rostro y minimiza las imperfecciones. De hecho, se recomienda cuando empiezan a salir pequeñas manchas o arrugas finas.

8. Practicar ejercicios faciales

Pronunciar las vocales en alto, inflar los pómulos o parpadear rápido son ejercicios faciales simples que ayudan a mantener los tejidos firmes y elásticos.

Este tipo de actividades mejora la circulación y evita que la piel se “descuelgue” para que no tenga arrugas prematuras.
¿Te preocupa no poder conservar la piel tersa a los 40? Entonces sigue estos consejos. Para obtener mejores resultados, empieza a incorporarlos en tu rutina diaria desde edades jóvenes.