Síntomas de que tienes el azúcar en sangre peligrosamente elevada y cómo bajarla.

La hiperglucemia es el término médico que describe un aumento anormal de la glucemia en la sangre y es un signo característico de la diabetes o de la prediabetes. En general, los niveles de glucosa en ayunas se consideran normales si se encuentran entre los 70 y los 100 mg/dL. Los niveles de glucosa pueden superar ligeramente estos índices luego de las comidas. Las medidas aleatorias de la glucemia habitualmente son inferiores a 125 mg/dL.

La diabetes tipo II representa el 90% de los casos diabetes. La alimentación juega un rol clave en las personas que sufren de esta enfermedad. Es importante mantener un equilibrio entre las necesidades nutricionales, el control de la tasa de glucemia y los lípidos sanguíneos además de favorecer el control de un peso saludable y prevenir enfermedades cardiovasculares.

Más allá de los tratamientos, todo lo que ingerimos cuenta y una manera de combatir esta enfermedad es conocer qué alimentos favorecen el bienestar de las personas diabéticas.

Vamos a conocer algunos alimentos que ayudan a disminuir los niveles de azúcar en la sangre, te provee de vitaminas y minerales y contribuyen al mantenimiento del peso.

1) Pera: La pera contiene compuestos fenólicos como los flavonoides, responsables del color de la fruta y al mismo tiempo, ácidos fenólicos. Por lo general, estos nutrientes se encuentran en la piel de la fruta y ayudan a neutralizar los radicales libres gracias a su efecto antioxidante.

Los componentes fenólicos contribuyen de esta manera a la prevención de enfermedades cardiovasculares y de ciertos tipos de cáncer.

La alta tasa de fibras alimentarias de la pera ayuda al mismo tiempo a la disminución de riesgos de trastornos cardíacos al igual que la regularización del tránsito intestinal.

Las fibras solubles contenidas dentro de la pera retrasan la absorción de la glucosa en el intestino delgado, permitiendo de esta manera un mejor control de la glucemia.

Las personas afectadas con diabetes tipo II deben controlar la tasa de glucemia, es decir los niveles de azúcar en la sangre, con el fin de no llegar a una hiperglucemia. En caso de padecer hiperglucemia, las personas podrían experimentar distintos síntomas como una necesidad constante de orinar o de sed intensa.

2) Aguacate: El aguacate es una excelente opción alimentaria porque es un potente antioxidante. En caso de diabetes, es importante consumir alimentos con un alto poder antioxidante ya que esta enfermedad favorece la actividad de los radicales libres responsables de la oxidación del organismo.

Éstos pueden acarrear lo que se denomina glicación, una reacción entre la glucosa excedente y las proteínas corporales que es uno de los factores de envejecimiento acelerado de los tejidos.

El aguacate es también un fruto rico en grasas monoinsaturadas también llamadas “grasas buenas”.

Un estudio permitió demostrar que el aguacate tiene una incidencia real en la disminución de los lípidos sanguíneos. De esta manera, ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares que suelen tener una tasa elevada en las personas diabéticas.

3) Cebada: La cebada es un cereal muy nutritivo, rico en fibras solubles y en vitamina E.

Este cereal constituye un antioxidante que permite luchar contra los daños causados por los radicales libres. La vitamina favorece la prevención de riesgos de enfermedades cardiovasculares, de ciertos tipos de cáncer y de otras enfermedades ligadas al envejecimiento.

Además, este cereal presenta un índice glucémico muy bajo y algunos análisis han permitido concluir que el consumo de cebada presenta numerosos beneficios como una tasa de glucemia más baja, mejor control metabólico más eficaz y niveles de lípidos menos elevados.

Estos indicadores deben ser tomados en consideración, pues permiten controlar o reducir ciertos efectos que pueden estar asociados a la diabetes tipo II.

4) Salmón: El salmón es una excelente fuente de Omega3 y un pescado graso que tiene un impacto en la disminución de los riesgos de enfermedades cardiovasculares, esto demostrado por varios estudios.

Este tipo de ácido graso ayuda a reducir la tensión arterial, los triglicéridos y la formación de coágulos. El salmón es al mismo tiempo una excelente fuente de proteínas completas. Se aconseja incluir la proteína del pescado a la alimentación ya que favorece la mejora de la sensibilidad a la insulina.

La diabetes tipo II provoca una resistencia a la insulina, una hormona producida por el páncreas que favorece la absorción de la glucosa en las células y que regulariza los niveles de azúcar en la sangre. En el caso de los insulino-resistentes, la glucosa se encuentra en niveles altos en la sangre provocando la hiperglucemia.

5) Brócoli: Este vegetal perteneciente a la familia de las crucíferas puede consumirse crudo o ligeramente cocido. El brócoli contiene altas dosis de vitamina C cuyas propiedades preventivas sobre ciertos tipos de cáncer han sido ya demostradas.

El consumo habitual de brócoli está ligado a una débil concentración de homocisteína, un aminoácido cuyo aumento es proporcional a los riesgos de enfermedades cardiovasculares.

Dos de sus compuestos, la luteína y la zeaxantina, tiene propiedades antioxidantes que combaten los trastornos cardiovasculares.

6) Batata, boniato, camote: Independientemente del nombre que le asignemos a esta hortaliza dulce y de sabor exquisito, debemos recomendarla por sus altas concentraciones de antioxidantes, en especial las antocianinas y los carotenoides.

La batata color púrpura, es particularmente rica en antocianinas y a eso debe su coloración. Por otra parte, cuanto más oscura es la pulpa, mayor es la concentración de antioxidantes.

Este compuesto permite reducir la oxidación del colesterol “malo”, y por lo tanto prevenir los riesgos de enfermedades cardiovasculares.

La batata que tiene piel blanca, tiene como principal efecto reducir la resistencia a la insulina y favorecer el control de la glucemia.

7) Ajo: Un pequeño diente de ajo en la ensalada, otro en la sartén en donde cocinas una costilla de carne o uno en el puré de papas, son pequeñas dosis que tendrán grandes efectos en tu salud.

El ajo es un gran protector de los diabéticos porque sus principios activos ayudan al hígado a regularizar el exceso de azúcar en la sangre pero también es un aliado del corazón porque ayuda a la circulación sanguínea.

Sabemos que el ajo tiene “mala prensa”, pero en cantidades leves y como ingrediente de otras comidas no corres el riesgo de que tenga efectos negativos sobre tu aliento; en especial se retiras la vena interior que es donde se concentra mayormente el sabor fuerte, además de que es difícil de digerir.

8) Espinacas: A menudo relacionamos a las espinacas con sus altas concentraciones de hierro, pero no es lo único que podemos destacar en estos vegetales ya que son también ricos en ácido alfa lipoico, un poderoso antioxidante que influye sobre el ritmo en que se quema el azúcar en la sangre.

Por otra parte, las espinacas estimulan la regeneración de fibras nerviosas y protegen la vista y el corazón.

9) Avena: ¿Qué mejor que empezar el día con un buen aporte nutricional? Tomar un desayuno en la mañana fuera de lo común, puede incluir un bol con copos de avena, leche descremada y canela.

La avena es rica en fibras solubles además de brindar saciedad, ser anti diabetes y anticolesterol. La avena también contiene trigonelina, un compuesto que ayuda al organismo a regular mejor los niveles de azúcar.

10) Limón: ¿Sabías que aliñar tus ensaladas o tus pescados con limón ayuda a reducir el índice glucémico? Introduce este cítrico tan completo a tus comidas a diario para qué tus niveles de azúcar en la sangre se reduzcan.

El ácido del limón tiene un efecto neutralizante que nos invita a comer menos qué evitar los “picoteos”, responsables del aumento de peso.

La diabetes se manifiesta con determinados síntomas. Presta atención a estos indicadores:

– Deseos de orinar de manera frecuente, sobre todo por las noches.

– Falta de concentración.

– Boca seca.

– Sed intensa.

– Impotencia.

– Cicatrización lenta de heridas.

– Visión borrosa.

– Infecciones a repetición.

– Escozor en la piel.

– Aumento de apetito.

– Cansancio y fatiga permanentes.

– Problemas estomacales.

– Aumento de peso injustificado.

– Problemas nerviosos.

Otros consejos.

La higiene alimentaria es fundamental, pero si viene acompañada de hábitos saludables, los efectos se potencian. Presta atención a estos consejos para un mejor control de tus índices de azúcar en la sangre que redundará en un bienestar generalizado.

– Practicar deporte. El ejercicio ayuda a los músculos a utilizar el azúcar en la sangre con el fin de producir energía para la contracción muscular.

– Incrementa el consumo de fibras.

– Bebe suficiente agua. ¡No te deshidrates!

– Controla las porciones que ingieres. Medir las porciones, te ayuda a controlar varias cosas al mismo tiempo. Para lograrlo, sirve tu comida en platos más chicos, evita los restaurantes, lee las etiquetas de los alimentos y verifica los tamaños de las porciones, lleva un control de lo que consumes, mastica de manera lenta.

– Controla el estrés. La ansiedad y los nervios son malos consejeros y no benefician en nada.

– Duerme la cantidad de horas necesarias.

– Consume alimentos ricos en cromo y el magnesio tales como granos enteros, yema de huevo, cereales ricos en salvado, café, nueces, brócoli y carnes rojas.

– Utiliza vinagre de sidra de manzana para aliñar tus ensaladas. El vinagre mejora la sensibilidad a la insulina.

– Utiliza canela. Muchos estudios demostraron que la canela reduce los niveles de azúcar en la sangre y ralentiza la degradación de los glúcidos en el tubo digestivo, lo que modera los picos de glucemia luego de las comidas.

– Intenta bajar de peso.

Las personas diabéticas pueden llevar una vida normal en tanto y en cuanto respeten algunas reglas en relación a la alimentación y realicen los controles correspondientes.

La alimentación es la base, pero junto con los cuidados generales te proporcionarán el bienestar que necesitas.

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