Un probiótico fermentado de cúrcuma que hará maravillas por tu salud

Existen problemas de salud serios que aún hoy, a pesar de que se han hecho grandes avances a nivel científico, siguen siendo difíciles de tratar.

Algunos elementos que ofrece la naturaleza han dado cuenta de tener la capacidad de combatir algunas de estas enfermedades. Es el caso puntual del cáncer de colon o el cáncer de mama, cuyas células malignas pueden verse inhibidas por la acción antiinflamatoria de la cúrcuma.

También ciertos grados de cáncer de piel logran mejoras con el uso de esta raíz de sabor particular y color intenso.

Pero uno de los problemas que presenta la cúrcuma es que no es fácil de absorber por nuestro organismo, de modo que para aprovechar al máximo el potencial con el que cuentan para ayudarnos a combatir enfermedades lo ideal es combinarla con otros ingredientes y generar una fermentación.

Este remedio se concibió de acuerdo a un estudio realizado por unos investigadores japoneses que detectaron las propiedades de la cúrcuma con respecto estas enfermedades.

Para preparar este jugo fermentado de cúrcuma, sigue los siguientes pasos:

Ingredientes:

– 150 g de cúrcuma cortada en rodajas (sin pelar).

– Un limón orgánico.

– Una lima orgánica.

– 150 g de miel cruda.

Preparación:

En un recipiente coloca cortada en rodajas y agrega 1 litro de agua. Calentar hasta que hierva durante unos 20 minutos.

Una vez que el agua haya tomado un color amarillo intenso retirar del fuego y dejar enfriar. Cuando ya tomado temperatura ambiente agregar la ralladura de la lima y el limón como así también el jugo de cada uno. Finalmente incorpore la miel.

Mezcle bien hasta que todo esté perfectamente integrado y coloque en distintos frascos de vidrio sin llenar hasta el borde y dejando unos centímetros entre la preparación y la tapa.

Cerrar de manera hermética y dejar fermentar a temperatura ambiente durante dos o tres días hasta que comience a notar las burbujas en la superficie.

Cada tanto agite el frasco para que las propiedades se vayan uniendo y cuando haya fermentado por completo guardar el refrigerador.

Esta bebida ya está lista para ser consumida. Notaremos el sabor de la miel pero ya no será dulce, de modo que al momento de tomar la podemos agregar un poco de stevia y colar para separar los sólidos y beber solamente el líquido.

Se trata de un tónico refrescante y un poco efervescente que podrás beber a diario, pero tan sólo medio vaso por día.

Para lograr un efecto más intenso puedes reemplazar el agua por una infusión de albahaca y agregar a la preparación un trozo de jengibre.